Descansar es un arte. Me llamó la atención esta definición pues al parecer con frecuencia ofrecemos poca importancia al espacio vital del descanso. Creemos que descansar es solo acostarse agotado para levantarse al día siguiente aún cansado. También creemos que descansar es culminar un día de trabajo agotador ingiriendo bebidas alcohólicas para relajarnos. O realizar viajes estresantes de fines de semana para cansarnos aún más.
Para muchas personas prepararse de manera ideal para descansar se puede tornar algo difícil pues se dejan atormentar por las dificultades que puedan tener en su lugar de estudio, trabajo, hogar o todos juntos. Y como cada quien tiene escenarios emocionales diferentes, entonces no existen fórmulas mágicas para apartar los problemas del diario vivir con unas aparentes simples prácticas físicas y mentales.
Sin embargo, si realmente atendemos esta determinante parte de nuestra vida, si de verdad nos proponemos rescatar nuestra forma de descansar, entonces estamos preparándonos para poder resolver las situaciones que debamos solucionar en cualquier espacio y para aprender a asumir las circunstancias que llamamos problemas.
Es que cuando el cuerpo descansa adecuadamente estamos recargando de energía, proveyendo a la mente de oxígeno y lucidez suficiente para encontrar los caminos a seguir, resolver situaciones conflictivas y afrontar sanamente escenarios que puedan estar provocándonos tristezas, dolor, rabia o cualquier sentimiento contrario a la tranquilidad o claridad mental que solemos buscar.
Si por el contrario, no descansamos sino que al ir a dormir estamos apesadumbrados, molestos, es bastante probable que tengamos esas pesadillas que a nadie gustan, despertemos con frecuencia, suframos de insomnio y cuando llegue la hora de levantarnos nos sintamos más atormentados, con sueño y tan cansados como cuando nos acostamos, pues por no haber descansado queremos seguir acostados.
Sabemos que es poco fácil poner en práctica las recomendaciones que nos hacen los expertos en conducta humana en materia de descanso adecuado, pero si hacemos lo posible para tener la voluntad de seguir los pasos recomendados tendremos la recompensa de un buen descanso y un mejor estilo de vida.
Está demostrado que cuando descansamos bien nos levantamos con mejor ánimo, las ideas para resolver casos pendientes o iniciar el desarrollo de una idea o proyecto, suelen ocurrir sin esfuerzos. Estamos realmente preparados para emprender las ocupaciones del día, con sus aciertos y desaciertos.
Expertos opinan que el descanso es la mejor inversión del tiempo porque en esos momentos la mente encuentra el espacio para pensar y decidir mejor. Se plantea incluso que las personas que más hacen y más producen, descansan regularmente, han aprendido a usar bien ese tiempo.
Es importante realizar prácticas relajantes que permitan un adecuado descanso. Todo depende del modo de vida que tengamos. Está demostrado que tomar un baño tibio, comer alimentos ligeros ayudan a preparar el organismo para el momento de ir a la cama. Orar, meditar antes de acostarnos, son acciones ideales para que el cuerpo se integre al descanso adecuado.
A continuación unas citas interesantes sobre el descanso que encontré publicadas en internet:
- Einstein se dio cuenta de la Teoría de la Relatividad mientras descansaba en una hamaca paraguaya.
- Newton descubrió la Ley de Gravedad cuando una manzana se cayó sobre su cabeza, mientras dormía una siesta debajo de un manzano.
María Elena Araujo Torres
jueves, 3 de abril de 2014
De Interés: rescatemos el arte de descansar (María Elena Araujo Torres)
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