lunes, 20 de abril de 2015

Economía socialista de mercado (Ramón Alberto Escalante)

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No hay que mirar a Estados Unidos, ni siquiera a Europa para encontrar una salida a la crisis económica venezolana. Del mismo ámbito revolucionario surge una alternativa con las soluciones que impostergablemente espera nuestro país. La Economía Socialista de Mercado (ESM), con sus implicaciones de reindustrialización, diversificación productiva, regreso a la competitividad, apertura y captación de inversiones foráneas, estabilización macroeconómica y solidez monetaria.

Una evolución de la antigua Economía Social de Mercado postulada por los alemanes de la post-guerra, que combina la visión acumulativa de la riqueza (Adam Smith), las regulaciones proteccionistas (Keyness) y la masificación de garantías sociales y protección a los débiles (Marx).

La ESM es un modelo pragmático y modular que le ha permitido a China proyectarse como la primera potencia económica de estas décadas. Ellos se abrieron a las inversiones foráneas, copiaron las licencias de los americanos y se dedicaron a producir al mayor. Como resultante, millones de chinos han salido de la pobreza, miles se enriquecen cada año y sus variables macroeconómicas presiden la dinámica mundial.

El ejemplo chino tiene verrugas y bemoles, no es bonancible en su totalidad pues mantiene formas oprobiosas de explotación laboral, pero los vietnamitas, integrados a la Organización Mundial de Comercio desde 2007, otorgando garantías para los inversionistas, han revertido la destrucción de hace cuarenta años. Hanoi crece, el café vietnamita captura cada vez más mercados y sus nacionales viven progresivamente en mejores condiciones.

Ningún demócrata puede estar conforme con el modo de dominación de esos países (totalitarismo, partido único, rígido control social), y es de prever que el mismo desarrollo económico impulsará la libertad en China y Vietnam …es cuestión de tiempo.

Más cercanos, los casos de Ecuador y Bolivia son interesantísimos. Ecuador se ha beneficiado in extremis de la dolarización impuesta por anteriores gobiernos y Rafael Correa, al fin y al cabo, antiguo economista del Banco Mundial, critica la dolarización pero no la toca “ni con el pétalo de una rosa”. Centenares de venezolanos procuran emigrar a Ecuador en busca de trabajo.

El socialista Gobierno de Bolivia está diversificando progresivamente su economía, fomentando ingresos alternativos a la minería, abriéndose a las inversiones extranjeras –las reglas claras y seguridad jurídica permitieron la llegada de multinacionales como Petrobras, Repsol, British Gas, Canadian Energy, Starbuck´s , Hard Rock Café y la cadena K.F.C. Bolivia crece al 6.4 interanual y sus reservas internacionales superan ya los 18.600 millones de dólares. Los beneficios sociales para sus clases populares no alteraron su disciplina macroeconómica, conteniendo la inflación y manteniendo fuerte su signo monetario.

La Economía Socialista de Mercado (ESM) ahora debe ser el “salvavidas” al cual nos aferremos todos en la Venezuela. Conceptualmente no contradice al gobierno ni a la oposición, es el único punto de probable convergencia para ambas corrientes. Su implementación no amerita una reforma constitucional ni siquiera esperar elecciones o cambio de gobierno. Puede ser el comodín para el Gobierno de Maduro y el empresariado, arrinconados por la devaluación y la creciente inflación. Todos sus supuestos se corresponden con los programas de apertura de la Oposición. Sería la clave para salvar a la clase media venezolana de la depauperación en camino, reducir progresivamente la dependencia oficialista de los sectores populares y generar millares de nuevos empleos para jóvenes y profesionales desempleados.

(*) Abogado y Politólogo raescalante@hotmail.com

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