En 65,5% de los casos no han sido encontrados. A los organismos de seguridad del país les faltan protocolos de búsqueda
Cristina González.- Viviam Malavé no hará más preguntas a la policía sobre la desaparición de su hijo. Se niega a regresar a la Unidad de Víctimas Especiales del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) aunque aún desconozca el paradero de Yeferson Rodríguez. “Yo siento que no me están ayudando”, dice. Su angustia empezó el 14 de noviembre de 2013, cuando Rodríguez, de 23 años, salió a trabajar y no volvió más. Ella no sabe si llegó al Hospital Universitario de Caracas, donde tenía varios meses laborando como parquero. Su búsqueda por morgues, salas de emergencia y centros penitenciarios resultó infructuosa. Acudió a la sección Tu Voz de Últimas Noticias, al igual que otras 57 familiares o representantes de personas desaparecidas en 2013.Pasados tres meses y medio de 2014, la Unidad de Investigación de ÚN llamó a los números telefónicos de los denunciantes para conocer el avance de los casos: Malavé pertenece al 65,5% que aún no es hallado por su familiares. Se desconoce el estatus de 11 (19%) de las búsquedas y sólo 9 personas (15,5%) fueron encontradas, pero ninguna de ellas mediante algún operativo policial.Los protocolos de atención e investigación para casos de personas extraviadas son deficientes, según la experiencia de denunciantes y voceros de Organizaciones No Gubernamentales, como Amnistía y Red de Justicia y Paz. En Venezuela no existe ningún instrumento que establezca los estatutos para abordar la investigación y seguimiento de estos hechos, como sí ocurre en otros países de Suramérica, Ecuador y Argentina, por ejemplo.Malavé se siente desamparada: “Cada vez que iba, me decían ‘vente mañana, vente mañana’. Me atendía un chico que se llama Elías Rodríguez. Él es inspector o algo ahí del Cicpc. Yo siento que nadie se movilizó porque mi hijo y yo somos pobres”, exclama mientras se le quiebra la voz desde un refugio en el sector San Martín, al Oeste de Caracas, donde vive como damnificada junto a su familia desde la vaguada de 2010. Sin embargo, el detective Elías Rodríguez, junto al comisario Cruz Vásquez y el inspector Ender Rojas, encargados de casos de personas extraviadas, fueron detenidos en enero e imputados este mes por solicitar dinero a un empresario a cambio de no continuar una investigación en su contra por la desaparición de una persona, según reporte de prensa del Ministerio Público. A la señora Malavé nadie le informó que el policía asignado a su caso se encuentra en el Internado Judicial de Yare III.Aparecieron menos. Del total de personas reportadas como desaparecidas en ÚN durante 2013, 42 son hombres y 16 mujeres. Casi la mitad son jóvenes y adultos con edades comprendidas entre los 18 y 40 años. Sólo seis son menores de edad y siete adultos mayores.Ocho de estas personas extraviadas padecen trastornos en la función mental como esquizofrenia. Otras cuatro tienen enfermedades como, por ejemplo, diabetes.El éxito de las búsquedas mermó en 2013 en comparación a resultados registrados por este diario el año anterior. ÚN presentó en noviembre de 2012 un reportaje con las desapariciones publicadas ese año. En esa oportunidad fueron encontradas 23 personas: 17 con vida y 6 fallecidas. Las historias de los que fueron encontrados en 2013 corresponden, en algunos casos, a personas que emprendieron viajes sin avisar a nadie. “Apareció en Tucacas (Falcón) con problemas sentimentales. Pasó por algo muy fuerte en su matrimonio y decidió alejarse”, aseguró uno de los denunciantes. Otro joven se había ido a prestar servicio militar.Pesquisas limitadas. Un detective de brigada de la Unidad de Víctimas Especiales del Cicpc (ente adscrito a la División de Homicidios), quien habló con su nombre en reserva, explicó el proceso de investigación para la atención de estos casos: “Si tienen un teléfono celular podemos hacer una averiguación porque yo le hago llamadas telefónicas, mando a hacer un rastreo, sé en dónde está el teléfono y nos vamos para allá. Pero si no lo tiene y no se sabe ni con quién se fue, ni cómo está vestido, imagínate. Allí esperamos a que la averiguación se alargue más y a que los familiares nos aporten si se enteran de algo”.El funcionario estima una recepción de 35 denuncias de desapariciones al mes. “Cada día nos llega por lo menos una. Hoy, por ejemplo, recibimos una de una niña especial”, afirma. ÚN solicitó formalmente una entrevista con el jefe de la Unidad de Víctimas Especiales del Cicpc en Caracas, el inspector Erwin Ibarra, para conocer la cifra exacta de casos tramitados por el organismo y el abordaje de las investigaciones, pero no hubo respuesta.Aunque la Fiscalía General de la República recibe los expedientes de las denuncias, el detective aclaró que el seguimiento y control de los mismos se lleva a cabo en el Cicpc.Algunas experiencias internacionales muestran un tratamiento especializado del tema. En Ecuador, por ejemplo, existe el Protocolo de Actuación para la Búsqueda, Investigación y Localización de Personas Desaparecidas, Perdidas o Extraviadas. La Dirección General de Registro de Personas Desaparecidas del gobierno argentino cuenta con una base de datos pública en su página web con nombres y fotos de ciudadanos extraviados, con una sección específica de pacientes psiquiátricos que señala en qué hospital se encuentran.Casos complejos. La psicóloga Diana González, miembro de la ONG Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, explica la particularidad de estos casos: “Hay lo que nosotros llamamos el duelo sostenido, que es que al no tener certeza de que efectivamente la persona permanece con vida o no, hay una situación de desequilibrio en la persona que no le permite efectivamente cerrar el duelo”. Esto diferencia -afirma- la desaparición de los hechos de homicidio o tortura. “Es mucho más complejo y el abordaje por lo tanto debe ser distinto”, subraya.César Marín, vocero de Amnistía Venezuela, cuestiona los sistemas de atención a las víctimas ante cualquier tipo de denuncia. “La respuesta de las autoridades suele ser lenta”.González propone la formulación de directrices de búsqueda que se traduzcan en mayores resultados. Pero Paola Álvarez ya no espera por la policía para buscar a su padre, Ramiro Álvarez, que vio por última vez hace cinco años en el estado Táchira. Expone su foto en afiches, periódicos e incluso acude a programas de televisión. “Me niego a darlo por muerto”. LOS PASOS-Formulación de la denuncia, después de lapso de 72 horas, en la Unidad de Víctimas Especiales del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas.-El caso se archiva en un expediente y se envía al Ministerio Público para que sea asginado a un fiscal.-Los denunciantes mantienen contacto con el Cicpc, cuerpo que lleva el control y seguimiento de la investigación.-Los funcionarios policiales se comunican con el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería para determinar si la persona viajó.-El nombre de la persona es ingresado en el Sistema de Información Policial (Sipol), para que quede solicitada a nivel internacional como persona extraviada. -Los denunciantes visitan distintos centros asistenciales, morgues y centros penitenciarios.-Últimas Noticias ofrece la posibilidad de publicar la foto de la persona extraviada en la sección Tu Voz.
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